En México, la respuesta al VIH se sostiene sobre un mercado altamente concentrado donde cinco proveedores acaparan el 85% del gasto y las farmacéuticas cierran el paso a los genéricos. Las compras consolidadas no han frenado la mortalidad: más de 30 mil personas murieron entre 2019 y 2024 por causas relacionadas con el VIH.
La crisis del acceso a los tratamientos y a la prevención del VIH en México no es resultado de una sola falla, sino de un entramado de intereses corporativos, monopolios farmacéuticos y políticas públicas que privilegian a unos cuantos proveedores. Mientras Gilead y ViiV restringen el acceso regional a genéricos de última generación y mantienen el control de patentes clave, el sistema mexicano concentra el 85% del gasto en solo cinco empresas, reproduce un desabasto crónico y opera sin la transparencia mínima para garantizar la continuidad terapéutica. Incluso instituciones como PEMEX enfrentan rupturas en el suministro, con consecuencias directas para miles de trabajadores y sus familias.
En este contexto aparece un matiz menos visible pero igualmente relevante: las compras consolidadas no han logrado reflejarse en una reducción sostenida de la mortalidad (más de nueve mil defunciones entre 2023 y 2024) ni en una mayor capacidad de anticipación ante eventualidades. La exclusión regional de acuerdos globales de genéricos y la dependencia de un grupo acotado de proveedores evidencian cómo ciertas decisiones limitan la capacidad de acción del sistema. Incluso la posible ausencia de preservativos hasta 2027, señalada por al menos dos organizaciones civiles, ilustra cómo pequeños eslabones de la cadena pueden revelar las tensiones estructurales del sistema de salud más amplias.
Por: Ricardo Balderas | PODER
PEn 2020, último año con datos públicos y desagregados, México erogó 1,685 millones de pesos en tratamientos TARV; más del 82 por ciento de ese gasto terminó en manos de tres empresas. Sin embargo las cifras de mortalidad por VIH correspondientes a los años siguientes muestran que las autoridades gastaron menos en tratamiento y las muertes persisten.
By: Ricardo Balderas | PODER
El mismo año que las firmas Gilead y ViiV anuncian una negativa para el uso de medicamentos libres de derechos en contra de América Latina, la compra de TARV se concentró en una de las empresas y en lo que respecta a los insumos relacionados a la atención para personas que viven con VIH el 85% del gasto público se concentra en manos de solo 5 empresas.
La metodología del proyecto parte de un enfoque mixto que integra el análisis de datos públicos, la investigación documental, el trabajo de campo y la revisión técnica por parte de especialistas. El equipo de visualización y análisis de datos procesa y depura anualmente la base de datos de Compranet para identificar patrones de contratación, montos ejercidos, proveedores relevantes y posibles riesgos de concentración o de falta de competencia. Se realizan solicitudes de información y se revisan expedientes médicos y documentos de la CNDH para contrastar los hallazgos cuantitativos con evidencia cualitativa sobre el acceso a medicamentos y tratamientos relacionados con el VIH. Este cruce de fuentes permite construir una narrativa sólida basada tanto en el comportamiento institucional como en las experiencias de quienes requieren atención médica. También se realizan entrevistas con activistas, especialistas en salud pública y funcionarios, con el fin de contextualizar los datos y comprender las causas estructurales que afectan la disponibilidad de tratamientos.
El proyecto utiliza el sistema Tower Builder, creado por PODER, para generar sitios web con visualizaciones de datos de contrataciones y de beneficiarios reales. Está pensado para seguir el dinero en grandes proyectos de participación pública y privada. Se ha usado anteriormente para el monitoreo de grandes obras públicas como en TorreDeControl y el Tren Maya.
Todas las etapas incluyen procesos de verificación de datos, revisión editorial y evaluación de riesgos, apoyados por la asesoría de seguridad, para garantizar la integridad del equipo y la protección de fuentes sensibles. El resultado es un proyecto anual robusto, interdisciplinario y replicable, capaz de documentar de manera clara y responsable la situación del acceso a tratamientos vinculados al VIH en México.
El Virus del Monopolio es parte de un proyecto de datos, investigación y periodismo de PODER que se actualiza cada año con el análisis de la base de datos de compras públicas (Compranet) y que tiene como objetivo analizar la situación del acceso al tratamiento para personas que tuvieron contacto con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) o de quienes así lo requieran.
PODER es una organización regional de la sociedad civil sin fines de lucro que busca fomentar la transparencia y la rendición de cuentas de las empresas en América Latina desde una perspectiva de derechos humanos, género e interseccionalidad.
A Patricia Campos y Guillermo Bustamante de AHF por su siempre generosa ayuda. Alaín Pinzón, por su trabajo en derechos humanos. A todo el equipo de PODER por su compromiso y solidaridad con la diversidad y a Nostrxs por su disposición al trabajo colectivo. A los medios de comunicación.